Cruel Destino

Mi gran amiga Angela ultimamente ha dejado su mente volar más de lo común. Creo que ella ha empezado a experimentar el éxtasis de poder expresar un sentimiento a manera de prosa con unas cuantas pizcas nostálgicas. He aqui una de sus primeras creaciones:

El destino es como caminar descalzo sobre vidrio muy fino, vasta la más pequeña equivocación, el mínimo paso en falso para que en un segundo te derrumbes y tus pies se hagan añicos, sientas el dolor en tus manos, lo acaricies, lo moldees a tu conveniencia, quieras arrojarlo pero la ley de la gravedad no te deja, mantiene ese dolor ahí como fuego ardiente en tus manos.



El destino es como caminar sobre una cuerda muy delgada en un abismo, que realmente te reclama en el silencio, grita tu nombre, para que pierdas la concentración y caigas, y así poder destrozarte, quitar cada pedazo de tu carne, disfrutando de tu sangre, de tu amor, de tus esperanzas, de tus ganas y sueños, dejándote vacío como una estatua de cemento, o como la más mísera de las podredumbres en el universo.

Pero… puedes jugar con él a tu favor, con el cuidado que se tiene con una porcelana, con el cuidado que se tiene con una pluma, una hoja una rosa, un dulce aroma que no merecen ser dañados ni maltratados sino amados. Es mejor solo seguir el destino, como el camino de pan de Hansel y Grettel y soportar, no mostrarle miedo, caer si debes caer, sufrir si debes sufrir, llorar si debes llorar, gritar si debes gritar aunque no puedas, y tu corazón se fragmente, como una perla contra el suelo o como la confianza perdida. Sigue tu destino gózalo o súfrelo, sopórtalo, porque algún día todo esto se acabara, y descansaras…

Angela Solange.

2 comentarios:

Elyta dijo...

Amiga Es hermoso, aunque quieras que exprese dolor, a mi me inspira gran alegria por esas palabras que salen de ti.

Sandoval dijo...

El problema que veo que suscita de este escrito es no saber, con claridad, si en algún momento en realidad se descansará.
El destino puede ser un desatino cuando creemos más en nosotros que en Él.

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